El lenguaje y la comunicación son muy importantes en sí mismos pero también se encuentran relacionados con capacidades como la memoria, atención, funciones ejecutivas, percepción, imitación etc. por ello es importante su estimulación.

1 Año

En esta fase los niños no tienen un lenguaje claro si no una comunicación, con este término se hace referencia al acto con el que trasmitimos información ya sea mediante una mirada etc.
En esta etapa es importante estimular los aspectos previos del lenguaje como: atención, percepción visual y auditiva, imitación o ritmo.

Actividades

  • Hablar al bebe mientras le vestimos o realizamos acciones cotidianas durante el baño, etc.
  • Potencie que el niño le mire a la cara realizando gestos de forma exagerada.
  • Ponga al niño distintos sonidos y objetos a su alcance en diferentes posiciones, de tal manera que sea capaz de tocarlos y cogerlos.
  • Realice juegos de atención compartida, como el cucu – tras, que potencian la imitación.
  • Sitúe al niño en un lugar donde vea a otras personas cuando se mueven por la habitación, mantenga la mirada y llámele mientras se está moviendo.
  • Cante al niño cuando esté tranquilo para que  sea capaz de percibir diferentes ritmos.
  • Poner al niño frente al espejo para fomentar sus reacciones y el reconocimiento de sí mismo.
  • Háblele con diferentes entonaciones: alegría, tristeza, para potenciar la imitación.

1-2 Años

En esta etapa se inicia el balbuceo reduplicativo (baba pa pa) y comienzan a aparecer las primeras palabras, por lo que es importante que se estimule el lenguaje para que posteriormente tenga un buen nivel comunicativo de lenguaje oral.

Actividades

  • Durante el juego potenciar la imitación de frases simples.
  • Repetir canciones familiares.
  • Relacionar los objetos con sus acciones, por ejemplo, el biberón con comer o la bañera con el baño.
  • Llame la atención sobre un objeto fuera de su alcance, señálelo y háblele de él.
  • Si el niño señala un objeto, háblele de él, dígale como se llama y vaya aproximándose al objeto.
  • Cuando el niño emita algún balbuceo refiriéndose a alguna palabra, emítalo y asócielo a un objeto concreto, como por ejemplo: ota, ¿ah!, qué quieres la pelota?
  • Mientras realice actividades rutinarias descríbale con frases  simples lo que va haciendo.
  • Anime a que el niño señale las partes del cuerpo mientras le va diciendo su nombre.

2-3 Años

En esta etapa el lenguaje oral se desarrolla muy rápido, por eso es muy importante partir de un modelo correcto.

Actividades

  • Utilizar frases sencillas.
  • Añadiremos palabras al lenguaje oral del niño, por ejemplo, si el niño dice coche, el adulto hará una expansión del mensaje y dirá: si, un coche rojo.
  • Vocalizar despacio y sin exagerar.
  • Cantar canciones sencillas para potenciar la imitación.
  • No utilizar la corrección a través de la negación y apoyarnos en el refuerzo positivo.
  • Dedicar a estimular el lenguaje, mediante juegos o actividades cotidianas, un tiempo determinado al día, por ejemplo, mientras pintamos, hacemos puzzles, comemos etc.